Es un acuerdo no vinculante y no adoptado oficialmente por la Convención de Cambio Climático de Naciones Unidas.
Se mantienen los 2ºC de aumento máximo de la temperatura media de aquí a 2050.
Antes de febrero de 2010 los países industrializados del Protocolo de Kioto -todos salvo EEUU- y los sujetos a las obligaciones actuales de la COP-EEUU- deberán especificar sus objetivos de reducción de emisiones (mitigación) para 2020.
Los científicos recomiendan una reducción conjunta de entre el 25 y el 40%, difícil de alcanzar con las cifras anunciadas por los países ricos.
La mitigación y las ayudas financieras a los países pobres serán "medidas, reportadas y verificadas" por Naciones Unidas.
Los países emergentes -China, India, Brasil, Sudáfrica...- moderarán el ritmo de sus emisiones de CO2, pero con límites autoimpuestos. Se controlarán sus progresos respetando "su soberanía nacional".
Las naciones más pobres y los estados insulares en desarrollo podrán tomar acciones voluntarias para mitigar sus emisiones.
Para emergentes y menos desarrollados se maneja una horquilla conjunta del 15 al 30% de reducción para 2020.
Se eliminan los objetivos globales de reducción de CO2 para 2050 apuntados hace dos años en la Conferencia de Bali
Se reconoce la ayuda prometida por los países industrializados: entre 23 y 30.000 millones de dólares de aquí a 2012, y para 2020, unos 100.000 millones de dólares anuales.
Creación de fondo 'verde' para financiar iniciativas de lucha contra la deforestación de países en desarrollo con grandes áreas boscosas o selváticas.