Cumbre Mundial sobre Cambio Climático de Copenhague

El detonante climático

Al Gore concienció al mundo en la lucha contra el cambio climático con su documental ‘Una verdad incómoda’, que obtuvo el Oscar una década después de la firma del protocolo de Kioto

FERNANDO BELZUNCE | Madrid

Al Gore concienció al mundo en la lucha contra el cambio climático con su documental ‘Una verdad incómoda’, que obtuvo el Oscar una década después de la firma del protocolo de Kioto

Pese a que los países industrializados firmaron el ahora famoso Protocolo de Kioto en 1997 no fue hasta diez años más tarde cuando la gente de a pie empezó a interesarse por el cambio climático y sus consecuencias sobre el planeta. El gran culpable de esta súbita toma de conciencia fue el ex vicepresidente de Estados Unidos Al Gore, apodado ‘Mister Ozono’ por su rival George Bush, que logró con el documental ‘Una verdad incómoda’ una influencia sobre la opinión pública que probablemente nunca habría conseguido con su labor política.

La cinta se estrenó en cientos de salas de cine con los fuegos de artificio de un gran estreno de Hollywood tras pasar por el Festival de Cannes, donde fue aplaudida por la prensa especializada, que antepuso el reconocimiento al mensaje antes que la calidad cinematográfica. Más que un documental, casi se trata de una película de terror. Gore aparece en la película como un conferenciante que da una charla ante un auditorio entregado. Exhibe datos significativos sobre la subida de la temperatura, el progresivo deshielo de los glaciares y la alarmante presencia de dióxido de carbono en la atmósfera.

A medida que avanza el metraje, el mandatario lanza el apocalíptico mensaje de que si se mantienen los ritmos de contaminación el nivel del mar podría subir hasta inundar Nueva York y Florida; las enfermedades tropicales se propagarían con facilidad más allá de sus zonas geográficas, y la desertización empeoraría la situación en los países más pobres. El discurso, difundido anteriormente y repetidas veces por los medios de comunicación, tuvo un efecto inusitado en miles de espectadores, sobre todo por proceder de alguien que rozó la presidencia de Estados Unidos en las polémicas elecciones de 2000.

El llamativo documental, en verdad una conferencia filmada que carece de planteamiento cinematográfico, triunfó en su intención divulgativa y se ha convertido con el tiempo en todo un emblema contra el cambio climático. Un símbolo que tomó una fuerza arrolladora cuando los académicos de Hollywood, en una muestra más de su conciencia ecológica, le concedieron el Oscar en 2007, lo que aumentó aún más su repercusión mediática. El Nobel de la Paz y el Príncipe de Asturias de Cooperación concedidos a Gore en el mismo año fueron las guindas de un pastel mediático de vastas proporciones.

Conciencia social

Criticado en numerosas ocasiones por exigir a los mandatarios mundiales lo que él no pudo llevar a cabo durante su etapa en la Casa Blanca, Al Gore se ha labrado una reputación mundial como experto en la lucha contra el cambio climático, llegando a ser asesor del Gobierno británico en asuntos medioambientales y protagonista indiscutible de numerosas convenciones. No pocos científicos han rebatido algunos de los argumentos esgrimidos en ‘Una verdad incómoda’ y le han acusado de emplear la demagogia en su discurso. También le han acusado de lucrarse con el tema, cobrando hasta 100.000 euros por conferencia.

Lo que nadie discute al americano es el hecho de que con una sola película ha sido capaz de crear una fuerte conciencia social en torno al clima que, a su vez, ha facilitado un cambio de actitud en los gobernantes de los diferentes países contaminantes que se reúnen ahora en Copenhague. Tal ha sido la relevancia alcanzada por Gore y su documental que incluso ese éxito se ha convertido en un arma de doble filo, pues también le ha granjeado críticas por no haber impulsado antes otro tipo de campañas. Por ejemplo, más de 70.000 personas ya han firmado en Internet un manifiesto para reclamar al líder que ruede otro documental, que se centraría ahora en el combate contra el hambre en el mundo. www.askalgore.org. La hipotética película, que se titularía ‘No Hunger’ y sobre la que Gore no se ha pronunciado, se anuncia incluso con un cartel en cientos de cines con un mensaje de esperanza: ‘Próximamente’.